Llegamos al final de nuestra semana temática japonesa. En este pequeño saloon he apartado por unos días las representaciones shakespearianas, bailarinas de can can y elegantes pianistas para mostraros lo que hay del lejano oeste en el país del Sol Naciente. Tras las películas y viñetas del western nipón, hoy le toca el turno a la fusión de ambas: el anime.
Y mira por donde el aprieto es aun peor que en el caso del manga. La situación es similar, muchos subgéneros por escoger, pero aquí el western futurista gana por goleada. Pese a existir títulos bastante cercanos al género, como la serie Koya no shonen Isamu (Isamu the willderness boy) de 1973, la animación japonesa parece encontrarse más a gusto con un western del mañana que del ayer.





















