Vais a vuestra librería habitual, quizá sin saber qué título
caerá esta vez en vuestras manos. Este es posiblemente un ritual que para
aquellos a los que les gusta la lectura sea necesario, también un tanto
frustrante por el tiempo dedicado a ello, pero gratificante en cuanto a
habernos decidido por ese libro que nos tendrá ocupados por unos días.
¿La decisión final? Los libros de tapa dura son tentadores,
pero tal vez el precio nos tire para atrás. Vamos a la sección de libros de
bolsillo, cogemos el que más nos gusta, vemos que tiene 300-350 páginas y nos
damos por satisfechos.
Ahora bien, Genji Monogatari no son 8 o 9 Euros de gasto,
tiene cerca de 2000 páginas en nuestras ediciones (4000 en la japonesa) y es un
clásico, lo que implica que puede no ser un tema que nos apasiona pero debemos
leerlo.
Dicho así, es complicado plantearse su adquisición, pero estamos ante una
novela que fue escrita cuando no existían las novelas (al menos no como las
conocemos actualmente), con una trama tan buena o mejor que cualquier
best-seller en nuestros días y fue escrita por una mujer.



