Pensaba pillar la diligencia del jueves para estar con vosotros un rato, pero una noticia de última hora me ha hecho venirme antes. Ayer fui al Circo de los Horrores y me veo en la obligación de deciros que cojáis varios de esos 5 minutos más, que tenéis en la recámara, para daros el gustazo de acudir al evento.
No os vais a arrepentir. Un espectáculo de 2 horas que os van a parecer minutos, extremadamente variado y para todos los gustos. Servidor, que llegó con ojos entornados y el ceño fruncido, acabó maravillado, con las manos en la cabeza y agujetas en el estómago de tanto reír... o era de la tensión? En realidad hay un poco de ambas.


