Los cómics pueden ser todo lo sofisticados que uno quiera. Pueden convertirse en un vehículo cultural tan poderoso como la literatura, la música o el cine. Son capaces de explicar historias llenándolas de matices imposibles en otros campos, de sutilezas argumentativas. Pueden todo eso y más. Pero a veces, lo que queremos de un buen cómic (y más si es del género pijamero) es que nos proporcione una buena dosis de tortas, para qué nos vamos a engañar...
En ese sentido parece que podremos estar tranquilos en los próximos meses. Avengers vs X-Men promete justamente eso: recuperar esa tradición tan sana en los cómics de superhéroes de enfrentar a dos grupos establecidos sin más motivo que responder a preguntas del tipo "En una pelea entre Thor y La Cosa, ¿quién ganaría?". Diversión sin pretensiones en estado puro (espero).



